Es una de las más hermosas
palabras en cualquier idioma.
Libertad es la posibilidad de
expresarse, de hacer, de dialogar, de escribir, de publicar, de hablar, de
experimentar las emociones, de cometer errores, de corregirlos, de ser aunque
aparezcan.
Muchos consideran la libertad una
conquista. Puedo entender el adolescente que finalmente, ha obtenido de sus
padres la libertad de volver incluso a las diez.
No es en cambio aceptable quien
cree que la libertad debe ser conquistada a los treinta años. ¡Es libre desde
que tenía 18¡
La libertad, paradójicamente para
algunas personas es de miedo, a diferencia de otros, les exalta. En realidad se
es siempre libre.
He conocido una persona que
durante la segunda guerra mundial se vio obligado a hacer cosas que repugnaba.
Pero también su realización. Cuando le he preguntado por qué me respondió: “Si
no lo hubiera hecho sería considerado una debilidad”. Desde mi punto de vista
es todo lo contrario. Si no estoy de acuerdo a cumplir acciones repugnantes no
las cumplo y punto, la opinión de los otros no me concierne.
La libertad es también rechazar
el seguir acciones que van contra nuestra ética o la “moral”. Más concretamente
que van en contra de nuestro pensamiento filosófico de la vida.
Cada uno ha elaborado en su
existencia un modo de vivir, sea lo que sea, lo ha hecho libremente. Incluso un criminal ha tomado una decisión.
Ciertamente no aceptable pero sin duda libre.
Imagina que tres amigos te
invitan a cometer un robo. Tú dices sí, pero en el momento de entrar en el
banco eliges que no es aquella tu misión en la vida y lo dices con firmeza y te
vas al bar a tomar un café.
Eres libre, aunque hayas dado tu
palabra para cometer un robo. Podría ser el miedo de alejarse, o simplemente el
hecho de que eres una persona honesta, no importa cuál sea el motivo, el hecho
es que has afirmado tu libertad.
Estamos siempre ahí, la libertad
responsabiliza, por esto algunas personas la temen, la dejan a otros, incluidas
las decisiones que deberían cumplir por ellos.
Ser libre es muy diferente a
pretender la libertad si ya eres libre, no tienes necesidad de pretenderla.
Un día viene a verme una persona
que decía estar siempre dependiendo de su esposa y su suegra. Habíamos
trabajado sobre el sentido de la libertad hasta cuando ha admitido que la
dependencia hacia ellas era cómoda, pero muy desagradable. Desde el día
siguiente dejó de considerarse dependiente.
Inicio una nueva vida. LIBRE
Ser consciente de ser siempre
libres nos lleva a hacer diferentes consideraciones relativas a las decisiones
tomadas y a las elecciones cumplidas, sin duda, nos alivia el tormento de
pensar que somos incapaces.
La baja autoestima conduce a la
persona a la no libertad, por miedo, por conveniencia, por motivos que a menudo
reconocemos.
Aprender a reconocer que se es
siempre libre, es un trabajo interior, que cada uno debería hacer.
Existen pueblos que no conocen la
libertad, son aquellos que han estado en un régimen autoritario que no han
elegido, pero, ¿será verdad?
Incluso un pueblo es libre si no
siente que puede hacer algo para hacer valer su libertad. Sin bombas, sin armas
de fuego, solamente con las palabras claramente, exposiciones de eventos,
constataciones de hechos y por ultimo con la firmeza.
Yo no soy un político, solo un filósofo
y como tal, me molesta pensar que alguien no se considera así mismo libre. Cualquier
divinidad ha dado al ser humano el libre albedrio. Algo querrá decir, o ¿me
equivoco?
Creo que cada religión hace lo
mejor para el Espíritu de la persona y creo que aunque se siguieran con
confianza las reglas dictadas, se sentiría en paz consigo mismo y con la propia
conciencia.
La libertad es la conciencia, no
la encuentras en una esquina de la calle; así que, es ahí donde se encuentra y se
reconoce. No está escondida, solamente camuflada.
Tenía 18 años cuando me encontré
con un actor para hablar Antonio Salines,
a la salida de un espectáculo. Me dijo que para él la actuación era algo que su
fe le sugería. Había puesto su profesión de un modo religioso, Me sorprendí
mucho, pero tenía solo 18 años.
Solo ahora comprendo lo que quería
decir, o sea, sacando lo mejor de tu dios, lo que te indica para dar al mundo
una representación del mismo.
¿Cuántos de nosotros sabemos
comportarnos como aquel actor?
En mi opinión, la fe para ciertas
personas es una fuerza, un poder inmenso que pueden usar de modo humilde y
silencioso
No soy un dogmático, sino un paradigmático.
Sin embargo, no estoy haciendo
ningún esfuerzo para comprender aquellos que son diferentes a mí por voluntad
propia. Es una cuestión de respeto a la persona.
Considerando que todos somos UNO,
ninguno en el mundo tiene derecho de criticar o menospreciar las creencia de
los otros.
Si lo hiciera, me quedaría
conmigo mismo muy mal. Por eso no lo hago a los demás.
De nuevo, esta es la libertad,
aceptar las ideas de los otros sin juzgar, pero teniendo en cuenta, a veces, si
es necesario con el intento de comprensión.
Comprender. Es todo aquello que
es necesario hacer para tener la certeza de ser libre.
Quien no lo comprende, cae en la
ilusión de ser una especie de zombi.
No lo somos. Somos seres humanos
con sensibilidad e inteligencia, Y por esto es que es necesario formar,
estimular, hacer crecer.
¿Cómo? ¡Documentándose! Sin caer
en la trampa de decir “lo ha dicho otro”.
Tú no eres “otro” eres aquel ser maravilloso, que tal vez, ahora no
conoces. Porque si lo conocieses sabrías que eres libre.
Un saludo,
Pablo O. Paris.

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