Hace
algunos años alguien ha insinuado que ciertas técnicas enseñadas en la Academia,
o sea, en la Escuela Iniciática Esenia, provenían en realidad de los “Sutra” de
naturaleza budista.
En
efecto, algunos de ellos verdaderamente han
pertenecido a las Siddhi de Patanjali pero la mayor parte de ellos provenían de
otra parte.
“Sutra”
es una palabra sanscrita referida del brahmanismo.
Esta
palabra no se utiliza solo en el budismo y originariamente significaba “línea”,
o “hilo”. Los Yoga-Sutra de Patanjali, como ya hemos dicho, no son la exposición
original de una filosofía, sino un trabajo de recopilación y de reformulación
de un antigua forma de disciplina Hindú que cambió en diversas etapas por los
escritores de la India; se practicaba
entonces por los budistas y después, en
occidente por diferentes y múltiples formas de quien se considera creyente y
quien declara que no pertenece a ninguna fe.
Los
Yoga-Sutra de Patanjali abarcan todos los seis tipos de yoga mencionados porque
en los 196 Sutra se han condensado todas estas formas y prácticas diferentes,
por esto es llamado el yoga real: Los Sutra están divididos en cuatro libros o
secciones llamadas “Pada”. El significado más simple de la palabra Sutra es
“hilo”. El Sutra se podría decir que es como el hilo conductor de un discurso,
de una exposición, lo mínimo necesario para darle un sentido; por esto, ellos
son concisos, sin adornos y a menudo no existe ni siquiera una estructura
completa de la frase.
Ellos
han sido escritos para ser ampliados, explicados, se podrían considerar como
títulos de capítulos donde el maestro comentaba oralmente el tema de una
lección donde lo explicaba y a través del cual se pretendía estimular la
reflexión y la realización de la practica. Cada Sutra de hecho, contiene una
riqueza de ideas y sabiduría para conducir al aspirante hacia un completo
conocimiento de su verdadera naturaleza. La parte escrita del modo indicado, ha sido
tomada de artículos presentes en internet. Mientras todo el resto es de mi
elaboración.
En
la “Escuela” donde enseño, se dan al estudiante algunos aforismos, pero en vez
de ser unas frases para estudiar y comprender,
estos son verdaderos “poderes”. O sea cada aforismo ha sido ya transformado en su auténtico
significado que, si es dicho de un modo particular y después de un periodo de
meditación, se vuelve activo. Luigi, Rodolfo y yo, hemos recibido de Martin,
nuestro maestro 72 “Sutay”, es decir, 72 aforismos ya elaborados y listos para
ser utilizados.
La
diferencia sustancial existente entre Sutra y Sutay es que estos últimos se
basan en “puntos” específicos que solo los iniciados de nuestra Tradición
conocen. A diferencia, los Sutra dados a Maharishi, derivan de las Siddhi de Patanjali.
Quien
ha frecuentado un curso de meditación trascendental y después ha seguido las Siddhi también, ha tenido
la posibilidad de recibir diferentes Sutra, algunos se parecen en efecto, mucho
a nuestros Sutay, pero el principio en que se basan es muy diferente. Personalmente he elaborado en el tiempo algunos
Sutay y los he hecho experimentar a algunos estudiantes con resultados muy
satisfactorios. Desde entonces, un poco por empeño y otro poco por “juego” he
desarrollado 12 formas para obtener la ausencia de gravedad. Para algunos
podría parecer exagerado, pero en realidad es muy simple, cuando se conocen las reglas del “juego”.
Para
verificar la experimentación de lo que he elaborado, en uno de los encuentros de
diez días, aquellos que la escuela propone, he dado a algunos estudiantes el
Sutai clásico para el “vuelo” y a otros 4 aquellos elaborados por mí. El
resultado de la observación era idéntico, pero cambiaba el significado profundo
del Sutay. Y como en el momento, el
Sutai no se puede decir o se prefiere no decirlo en voz alta, ninguno de los
estudiantes presentes conocía aquello que el vecino decía mentalmente. Si
sucedía que alguno olvidaba el Sutai, debía pedírmelo a mí, que habiendo
escrito los nombres de los 4 estudiantes, lo he podido recordar sin hacer
confusiones.
Hace
unos treinta años una señora vino a mí, después de haber tenido un niño de dos
meses, tenía que ir al mar por sugerencia del pediatra, para mejorar la salud
del niño. Pero la señora tenía un gran problema: No podía tomar sol, porque si
se estiraba a broncearse le habrían salido ampollas muy dolorosas en la piel.
Ningún médico le había sabido dar indicaciones satisfactorias, lo único que le
decían era: No se ponga al sol. Reflexione un poco, después elaboré un Sutay y
le dije que lo repitiera después de diez minutos de meditación, que para la
ocasión le enseñe. El resultado fue que se puso morena y feliz (Hola Lidia)
La
elaboración de un sutay necesita el conocimiento derivado de una Tradición Iniciática
y la habilitación dada por el maestro sobre cómo utilizarlo, de otra forma una
frase, aunque inteligente, no produce ningún efecto.
Espero
que este artículo haya aclarado la diferencia entre Sutra y Sutay, sobre todo
para aquellos que han seguido a M.T y los Siddhi.
Un saludo
Pablo O. Paris
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