Como había prometido tiempo
atrás, traigo parte del dialogo sostenido con Carlos Castaneda. Del momento, no
me ha sido posible grabar nada, todo aquello que escribo es fruto de mi memoria
y de algunos apuntes tomados inmediatamente después, por eso, podrían haber
algunas imprecisiones sobre la dicción correcta de las palabras de Castaneda,
pero no el sentido y la coherencia.
“La mayor dificultad que
encontré con Don Juan, como creo que la ha has encontrado tu también con Martín es comprender el vocabulario, no propiamente objeto de verbalización
entre los estudiosos de cualquier disciplina” Así inicio Castaneda.
“El lenguaje usado por Don
Juan estaba decididamente fuera de cada lógica por mi conocida y me tomo tiempo
comprenderlo. Solo mas tarde el mismo lenguaje se convirtió en familiar y yo
mismo no conseguía expresarme como antropólogo, sino como chaman”.
“Una de las afirmaciones que
me asustaron más fue cuando Don Juan me dice: “No hay voluntarios para la vía
del guerrero, una persona debe ser obligada a seguirla, en contra de su
voluntad”.
También recordé que Martín me “obligo” con una estrategia a convertirme en su discípulo. El sistema
cognitivo del iniciado es muy diferente de aquel que no lo es. Si no se aprende
ese sistema cada palabra del maestro o del chaman suena vacía e incomprensible.
La racionalidad que podría
empujar a un hombre o a una mujer a seguir la Vía no son nunca las auténticas
motivaciones, son solo las excusas que cada uno se da para recorrer un sendero
que a los demás les parece una locura.

