Desde
siempre, las tradiciones iniciáticas, han considerado la posibilidad de que un
miembro de la tradición cayese preso del
egocentrismo, o traicionara el silencio o cualquier otro tipo, o que por
diversas razones se alejase de la tradición sin una razón espiritualmente
concebible.
Los
maestros han llamado a este estado, el estado del “Sueño Iniciático”.
Es
el peor estado que el ser humano puede alcanzar bajo el punto de vista Espiritual.
Jesús
dice que “Todos los pecados podrán ser perdonados, pero no aquellos contra el Espíritu
Santo”.
Y
por unas razones muy importantes. Traicionar al Espíritu Santo significa
traicionarse a sí mismo, entonces nadie en el mundo podrá perdonar a los que han
cometido este acto, sino el mismo, a menos que lo reconozca y aprenda la
enseñanza.
El
sueño iniciático equivale a la muerte física. Es decir, la persona no está más
en grado de comunicar coherentemente con las personas que en algún momento
fueron sus hermanos y hermanas.
Vive,
por supuesto, pero en un estado de frustración, de angustia, de cólera con sí
mismo, que no ahorra en la mente y en el cuerpo.
En
una observación superficial estas personas pueden aparentar normalidad, pero
con una observación más atenta, una investigación más sutil, se descubre que
solo la mentira está presente en ellos.
La
falsedad podría haber sido la característica presente bien al principio del
sueño, pero esta, fue aceptada con benevolencia porque la mentira se cree de
buena fe, también por miedo, cuando ésta
se revela más bien como la constante característica principal y no hay más excusas. La persona pierde cada
fragmento recuperado, cada iniciación recibida, hace que cada Iniciación recibida caiga en el vacío y
la persona ni siquiera es consciente de lo que está fuera de cualquier
condición energético-mágica debidas a
las iniciaciones recibidas y perdidas.
El
sueño es irreversible. Solo algunas
condiciones muy particulares podrían volver a despertar a aquellos que han caído. Pero hasta donde yo sé, como experiencia,
nunca he visto a alguien despertarse del estado de sueño.
Los
motivos son muchos. Debería preguntarlo. Si se duerme ¿cómo haces para hacerlo?
Si la presunción del ego es más fuerte del estimulo espiritual el
individuo en sueño no pedirá mas ser despertado.
