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jueves, 17 de enero de 2013

El sueño Iniciático.


Desde siempre, las tradiciones iniciáticas, han considerado la posibilidad de que un miembro de la tradición cayese preso del  egocentrismo, o traicionara el silencio o cualquier otro tipo, o que por diversas razones se alejase de la tradición sin una razón espiritualmente concebible.

Los maestros han llamado a este estado, el estado del “Sueño Iniciático”.

Es el peor estado que el ser humano puede alcanzar bajo el punto de vista Espiritual.

Jesús dice que “Todos los pecados podrán ser perdonados, pero no aquellos contra el Espíritu Santo”.

Y por unas razones muy importantes. Traicionar al Espíritu Santo significa traicionarse a sí mismo, entonces nadie en el mundo podrá perdonar a los que han cometido este acto, sino el mismo, a menos que lo reconozca y aprenda la enseñanza.

El sueño iniciático equivale a la muerte física. Es decir, la persona no está más en grado de comunicar coherentemente con las personas que en algún momento fueron sus hermanos y hermanas.

Vive, por supuesto, pero en un estado de frustración, de angustia, de cólera con sí mismo, que no ahorra en la mente y en el cuerpo.

En una observación superficial estas personas pueden aparentar normalidad, pero con una observación más atenta, una investigación más sutil, se descubre que solo la mentira está presente en ellos.

La falsedad podría haber sido la característica presente bien al principio del sueño, pero esta, fue aceptada con benevolencia porque la mentira se cree de buena fe, también por miedo, cuando  ésta se revela más bien como la constante característica principal y  no hay más excusas. La persona pierde cada fragmento recuperado, cada iniciación recibida, hace que  cada Iniciación recibida caiga en el vacío y la persona ni siquiera es consciente de lo que está fuera de cualquier condición energético-mágica  debidas a las iniciaciones recibidas y perdidas.

El sueño es irreversible. Solo algunas  condiciones muy particulares podrían volver a despertar a  aquellos que han caído.  Pero hasta donde yo sé, como experiencia, nunca he visto a alguien despertarse del estado de sueño.

Los motivos son muchos. Debería preguntarlo. Si se duerme ¿cómo haces para hacerlo? Si la presunción  del ego es  más fuerte del estimulo espiritual el individuo en sueño no pedirá mas ser despertado.