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miércoles, 10 de julio de 2013

Libertad y responsabilidad.

La persona incapaz de ser responsable es también incapaz de ser libre. Mejor aún es incapaz de reconocer su propia libertad.

Ser responsable es una cualidad que todos deberíamos tener, pero es muy incómoda…

A diferencia de la pretensión de libertad es una paradoja porque se es siempre libre, incluso cuando no se reconoce.

El hecho de negar la propia responsabilidad es como negar la propia libertad. Es decir, es la paradoja.

Muchas personas creen que ser responsables equivale a ser “culpable” pero dado que la culpa NO EXISTE,  el considerarse ser responsable de ese modo, es inadecuado.

Parece imposible que la libertad esta ligada a la responsabilidad, pero de una atenta observación nos es claro que ser libre significa justo ser responsable y con orgullo.

Sentirse orgulloso de ser responsable hace del ser humano un individuo consciente.

La conciencia del ser es la cosa más preciosa que se puede tener, sin ella seríamos… mamuts.

Esto sin duda, nos eleva. La elevación personal espiritual deriva de un comportamiento preciso, autentico, sin dudas sobre si, y lleno de certezas.

Estar en la certeza de ser libres nos pone en la condición de ser contemporáneamente responsables, causativos y orgullosos de serlo.

Solo es siempre el miedo que nos pone en la condición de no ser aquello que realmente somos: Instancias divinas “momentáneamente” olvidadizas.

Todo el trabajo que se realiza es solo buscar en la conciencia profunda aquel fuego interno que nos recuerda quiénes somos, de dónde venimos y cuál es nuestro verdadero propósito.

Ciertamente, no es simple, hace falta una participación diaria, serenidad de ánimo y determinación.

Recuerda alguna vez que sabias exactamente una cosa… ¿cómo te sentías?

y es ahí cuando te acuerdas de saber “aquella” cosa, nuestro trabajo es mantenerla viva.

Si después te propones también transmitirla a  otras personas, bien, tu trabajo es excepcional.

Haz lo que creas mejor para ti, y también para los demás.

¿No somos acaso todos UNO?

 Hasta pronto

Paolo 






viernes, 24 de mayo de 2013

La armonia de la forma


En el mundo ilusorio en el que vivimos, podemos ver algunas cosas que a veces se nos escapan.  Una de ellas es la armonía de la forma.

Todo aquello que percibimos es forma, desde el pensamiento hasta una casa, desde una emoción hasta un jet, desde un pedazo de pan hasta un automóvil.

Es este contexto, sin embargo, no me refiero a la forma, en cuanto a sustancia, que puede gustar porque es “armónica” en su materia, sino a una forma de estar en armonía con la propia forma.

La forma es por sí misma “armónica” cualquiera que sea, pero el estar en armonía con ella es un discurso más complejo
.
Imagina  el estar cómodamente sentado en una silla, si estas realmente cómodo puedes apreciar la armonía de la silla, pero si te sientes incomodo no, sin embargo otros, en la misma silla se sienten comodísimos.

¿Qué es lo que cambia? Nuestro estado. Que podría ser el estado de ánimo o aquel físico, de hecho si se siente incómodo algo va mal y entonces se debe buscar y comprender qué es.
Ahora imagina escuchar una pieza musical. También en este caso la “forma” de la pieza es idéntica para todos, pero a algunos les gustara más y a otros menos y a otros no les gustara nada.

Si consideramos que la “forma” es solo una modalidad presente en el mundo material aquí viene en ayuda la conciencia. Ella nos guía hacia el placer o al desagrado. Y tal vez podríamos intentar corregir nuestro “sentir”, pero: ¿Por qué hacerlo? siempre es posible elegir aquello que nos ofrece el mejor estado.

miércoles, 22 de mayo de 2013

la fuerza del Intento


Del Intento se habla con frecuencia, sobre todo en la Academia, pero lo que es exactamente, quizá a alguno se le escapa.

El intento es una “fuerza” presente en la naturaleza, a la que el ser humano puede alinearse y extraer de ella “aquella” voluntad de la que normalmente se carece.  El intento es aquello que mantiene el mundo así como lo vemos: exactamente como es, no tiene la menor importancia si es ilusorio, de hecho, sin intento inflexible, el mundo como lo percibimos no existiría.
La capacidad de alinearse al intento cósmico es dada mediante una férrea disciplina y no mediante frases implorantes.

El intento es impiedad, donde la impiedad tiene el significado de amor. Cuando el ser humano lanza un “intento” lo hace con firmeza, pero sin el amor no lograría ningún resultado.

La falta de piedad (impiedad) en este contexto se dirige hacia sí mismo, y nunca hacia los demás.

Luigi un día me dijo que debemos estar atentos a nuestros “poderes” porque se representan “a pesar de”. Es decir, un pensamiento repetido varias veces o aunque sea una sola vez,  con una carga de energía importante, manifestará su efecto… así que, atentos a aquello que pensamos, no solo a lo que se dice, o a lo que se hace. Pensar, decir, hacer, son elementos que vienen estudiados en profundidad en la academia,  aquí quiero dar un ejemplo de cuánto son potentes.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Estar Preparado


¿A qué? Se estarán preguntando

A todo. Preparados a reflexionar, a responder correctamente, a cumplir acciones correctamente,  a pensar sin “elucubrar”, a estar disponible, a quererse sin reservas, a creer en sí mismo, al partir de improviso, a saludar a quien se va, a hacer aquello que realmente necesitamos, a vivir experiencias sin ponernos límites (excepto si son para delinquir), a proponer un proyecto a los demás, a sentir el poder de decir no, a la experimentación y la verificación.

Listos a dejar las dudas y comprobar la verdad. A vivir siguiendo la sinceridad, la lealtad y la coherencia.

Listos a luchar por aquello que se cree, listos a dar nuestra colaboración a quién la necesita, listos a…

Podría seguir así dos páginas más.

Pero si no se está preparado… no serviría de nada.

¿Quién está preparado?

El (ella) que sabe distinguir, que sabe reconocer, que sabe cómo hacer, que sigue el “cómo” no el “porque”, quien se ha encontrado en situaciones dificilísimas y las ha sabido superar con inteligencia, paciencia y coraje.

La frase “no estoy listo” no es despreciable, en realidad la persona solo está comunicando que esta lista para tener más tiempo.

El tiempo no existe. Lo has leído muchas veces… y ahora puedes contestarme… pero tienes  un reloj en la muñeca…

Estar preparado es un tema difícil, porque requiere el estar en tiempo presente, con todo nuestro corazón, consigo mismo.