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miércoles, 20 de febrero de 2013

Estar Preparado


¿A qué? Se estarán preguntando

A todo. Preparados a reflexionar, a responder correctamente, a cumplir acciones correctamente,  a pensar sin “elucubrar”, a estar disponible, a quererse sin reservas, a creer en sí mismo, al partir de improviso, a saludar a quien se va, a hacer aquello que realmente necesitamos, a vivir experiencias sin ponernos límites (excepto si son para delinquir), a proponer un proyecto a los demás, a sentir el poder de decir no, a la experimentación y la verificación.

Listos a dejar las dudas y comprobar la verdad. A vivir siguiendo la sinceridad, la lealtad y la coherencia.

Listos a luchar por aquello que se cree, listos a dar nuestra colaboración a quién la necesita, listos a…

Podría seguir así dos páginas más.

Pero si no se está preparado… no serviría de nada.

¿Quién está preparado?

El (ella) que sabe distinguir, que sabe reconocer, que sabe cómo hacer, que sigue el “cómo” no el “porque”, quien se ha encontrado en situaciones dificilísimas y las ha sabido superar con inteligencia, paciencia y coraje.

La frase “no estoy listo” no es despreciable, en realidad la persona solo está comunicando que esta lista para tener más tiempo.

El tiempo no existe. Lo has leído muchas veces… y ahora puedes contestarme… pero tienes  un reloj en la muñeca…

Estar preparado es un tema difícil, porque requiere el estar en tiempo presente, con todo nuestro corazón, consigo mismo.


Cuántas veces has escuchado preguntar ¿estas listos/as?

En la escuela, en tu casa, entre colegas, en situaciones diversas. ¿Estabas verdaderamente preparado? ¿Tenías toda la información necesaria?

Pero estar preparados significa estar en tiempo presente, ¿Qué información se necesita?

Saber estar. Nada más.

Si tienes alguna duda lleva tu atención a la respiración.

¿Estás respirando?  Si, ¡bien!, no hace falta nada más.

¡Estás preparado!

Pero si aún tienes dudas, lleva tu atención a aquello que escuchan tus oídos, a aquello que ven tus ojos, al contacto de tus pies en el pavimento, al gusto que tienes en la boca, a los olores que respiras. Tú cuerpo está en tiempo presente.

A lo mejor no es tu mente, pero si llevas la atención a lo que he dicho, la mente llevara allí sus pensamientos.

Entonces, estarás listo.

Y desde el momento en que lo estás, cada acción estará alineada con el Espíritu. El estimulo destructor no puede actuar si esta está en tiempo presente.

Su seducción consiste en hacerte creer algo que aún está por venir. SIEMPRE.

Aquí y ahora, dicho estimulo tiene pocas posibilidades de seducción.

Por supuesto, no debemos subestimarlo, porque al momento siguiente que sabes que estás listo… nos puede hacer pensar que vendrá otro, sugerimos soluciones diferentes, en apariencia mejores.

No nos dejemos engañar.

Una gripe común es a menudo originada del hecho de que no se estaba preparado para afrontar alguna cosa. Nuestro sistema inmunitario es perfecto.

Somos nosotros quienes lo convertimos en imperfecto, con nuestras dudas, nuestras inseguridades, nuestros miedos.

A veces, la gripe no es una excusa para estar 4 días de reposo

Quizá sea mejor preguntarle,  Por lo menos si lo pasamos en la cama con dolor de garganta y resfrío,  podríamos hacer eso que nos gusta, por ejemplo… ¡descansar!

Aquí termina el artículo… pero en realidad no termina nunca

Un saludo afectuoso a todos

Paolo Paris.




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