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jueves, 23 de enero de 2014

Jesus y la Tradición Esenia

En los evangelios, ya sea en aquellos sinópticos o los apócrifos, no se hace mención a la vida de Jesús entre los doce y treinta años más o menos, en a cual inicio su trabajo como portador del Cristo. En la realidad de la edad, también hay discordancias históricas debidas a los diferentes calendarios romanos y algunos hechos históricos que hacen suponer que Jesús nació entre el 4 y 6 años A. de C y no como en el calendario que tenemos en curso.

En los mismos "manuscritos" encontrados en Qumran se consideraba una comunidad Esenia sobre la orilla occidental del mar Muerto, se encuentra el nombre de "Jehsu", pero como un individuo de referencia particularmente evolucionado, culto y sabio.

Muchos historiadores, antropólogos, filólogos y otros estudiosos se han aventurado a realizar una investigación histórica sobre la vida de Jesús, sin legar a un acuerdo entre ellos.

Cierto es, que se sabe que El hablaba varios idiomas, como el Hindú, el Arameo, El hebrero, el Griego y quizá alguno más.

Pero de dónde viene su cultura, no lo podemos saber. Solo suponer. Asi también se ha supuesto, que Jesús pertenecía a la comunidad esenia, pero en realidad su primera Iniciación al parecer deriva de la sabiduría Egipcia.

Que después Jesús se había detenido en muchas ocasiones y muy a menudo entre las diferentes comunidades de los esenios, y de hecho existen en lugares diferentes como por ejemplo en Batanea, Jerusalén, Damasco, y quien sabe cuantos lugares más, lo que nos llevo a creer que Él mismo era un representante.

Y tal vez en algunos casos lo era, pero dicha información no nos autoriza a concluir que había sino iniciado "solo" de ellos. De hecho, la investigación realizada, nos hace suponer que Él había recibido más de una Iniciación, que conocía muy bien todas las "sagradas" escrituras de la época y no solo aquellas de la "Biblia".

Y que después fuese "El Mesías", esperado por el pueblo Judío, un "Mesías" guerrero que los liberaría de la dominación Romana, nos aleja aún mas de aquella creencia, de hecho toda la doctrina expuesta sobre Jesús, era la de paz y amor y nunca de guerra.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

El miedo


Una leyenda narra que la Peste estaba pasando por todo un país y que  a su paso se cobraba miles de víctimas en todas las aldeas.

Sabiendo que pasaría también por una aldea donde vivía un viejo sabio, el se posicionó en el camino a la espera de encontrar a la Peste y cuando ésta llego, le dijo: “Escucha Peste, sé que estas de camino hacia mi aldea, ¿cuántas víctimas te cobrarás?”

“Diez mil”, respondió la Peste

“Bien, entonces hagamos un trato, si tú te contienes y solo te cobras cinco mil víctimas, después podrías volver y llevarme a mí. ¿Estás de acuerdo?”

La Peste lo pensó un momento y respondió: “ok, acepto el trato” y se fue.

Después de casi un mes el viejo sabio estaba esperando a la Peste en la calle, muy contrariado.

De hecho, cuando vio a la plaga, ligeramente enfadado, le dijo: “No has mantenido el trato. Incluso te has cobrado quince mil vidas. Eres deshonesta”

“No soy deshonesta, he mantenido el trato, de hecho solo me he cobrado cinco mil vidas”

“¿Cómo cinco mil? Y, ¿las otras diez mil? Pregunta el viejo sabio.

“Esas se las ha cobrado el Miedo” Responde la peste.

Esta es una vieja leyenda que puede muchos conozcan.

La he citado para los que no la conozcan, y para advertir que, a menudo, el miedo puede causar molestias si no desastres en nuestra vida.  Peor aún si se tiene miedo por tener miedo, en este caso se aumenta exponencialmente convirtiendo la vida extremadamente difícil.

Puede interferir sobre la salud, en el trabajo, en la vida social, en la familiar y en todas las ocasiones en donde se es inseguro.

Si se consigue dejar de lado el miedo y enfrentar el evento con serenidad y claridad mental, el miedo se desvanecería permitiéndonos operar de la mejor manera.

En muchas ocasiones, intenta reflexionar, que era el miedo que causaba el bloqueo y no un hecho “externo” o un evento que sería fácilmente superable.
¿Cómo eliminar el miedo?

En primer lugar, permaneciendo en tiempo presente, porque este,  es determinado del hecho que puede suceder algo que no nos gusta, pero que en realidad no ha sucedido.

Después, si no consigues quedarte en tiempo presente, puedes aplicar  la disciplina específica “El Rubí 1”, o un tratamiento de situación del Paris Energy Method.

Por último, aplicando las distintas técnicas de la Vía, para quien la ha frecuentado o la ha frecuentado.

En mi vida he tenido muchas ocasiones donde he podido observar comportamientos incoherentes dictados por el miedo, a menudo no reconocido, pero que creaba gruesos malestares a las personas, haciéndolas decir o hacer cosas que nunca habrían dicho o hecho si no hubieran sido impulsados por el miedo.

El hecho de que no se reconoce, es una buena manera que tiene, para mostrar el flanco débil al estimulo destructor que llamamos operal Negro.

Personas de gran corazón se han encontrado horrorizadas a cumplir acciones que después han creado en ellos sentimiento de culpa.

Así, además de los miedos, estas personas deberán también limpiar el sentimiento de culpa.

En resumen, el miedo debe ser afrontado y no mantenerlo oculto. Y si quien lo prueba, lo reconoce, y tiene la suerte de encontrar una persona que lo encuentra, sería bueno  que lo reflexionase y que hiciese todo aquello que está en su mano para disolverlo.

Los instrumentos están y están disponibles.

Úsalos

Con la esperanza de que en este articulo se haya aclarado, sin ofender, como afrontar y disolver el miedo.


Los saludo con cariño, 

Paolo Paris

miércoles, 10 de julio de 2013

Libertad y responsabilidad.

La persona incapaz de ser responsable es también incapaz de ser libre. Mejor aún es incapaz de reconocer su propia libertad.

Ser responsable es una cualidad que todos deberíamos tener, pero es muy incómoda…

A diferencia de la pretensión de libertad es una paradoja porque se es siempre libre, incluso cuando no se reconoce.

El hecho de negar la propia responsabilidad es como negar la propia libertad. Es decir, es la paradoja.

Muchas personas creen que ser responsables equivale a ser “culpable” pero dado que la culpa NO EXISTE,  el considerarse ser responsable de ese modo, es inadecuado.

Parece imposible que la libertad esta ligada a la responsabilidad, pero de una atenta observación nos es claro que ser libre significa justo ser responsable y con orgullo.

Sentirse orgulloso de ser responsable hace del ser humano un individuo consciente.

La conciencia del ser es la cosa más preciosa que se puede tener, sin ella seríamos… mamuts.

Esto sin duda, nos eleva. La elevación personal espiritual deriva de un comportamiento preciso, autentico, sin dudas sobre si, y lleno de certezas.

Estar en la certeza de ser libres nos pone en la condición de ser contemporáneamente responsables, causativos y orgullosos de serlo.

Solo es siempre el miedo que nos pone en la condición de no ser aquello que realmente somos: Instancias divinas “momentáneamente” olvidadizas.

Todo el trabajo que se realiza es solo buscar en la conciencia profunda aquel fuego interno que nos recuerda quiénes somos, de dónde venimos y cuál es nuestro verdadero propósito.

Ciertamente, no es simple, hace falta una participación diaria, serenidad de ánimo y determinación.

Recuerda alguna vez que sabias exactamente una cosa… ¿cómo te sentías?

y es ahí cuando te acuerdas de saber “aquella” cosa, nuestro trabajo es mantenerla viva.

Si después te propones también transmitirla a  otras personas, bien, tu trabajo es excepcional.

Haz lo que creas mejor para ti, y también para los demás.

¿No somos acaso todos UNO?

 Hasta pronto

Paolo 






viernes, 24 de mayo de 2013

La armonia de la forma


En el mundo ilusorio en el que vivimos, podemos ver algunas cosas que a veces se nos escapan.  Una de ellas es la armonía de la forma.

Todo aquello que percibimos es forma, desde el pensamiento hasta una casa, desde una emoción hasta un jet, desde un pedazo de pan hasta un automóvil.

Es este contexto, sin embargo, no me refiero a la forma, en cuanto a sustancia, que puede gustar porque es “armónica” en su materia, sino a una forma de estar en armonía con la propia forma.

La forma es por sí misma “armónica” cualquiera que sea, pero el estar en armonía con ella es un discurso más complejo
.
Imagina  el estar cómodamente sentado en una silla, si estas realmente cómodo puedes apreciar la armonía de la silla, pero si te sientes incomodo no, sin embargo otros, en la misma silla se sienten comodísimos.

¿Qué es lo que cambia? Nuestro estado. Que podría ser el estado de ánimo o aquel físico, de hecho si se siente incómodo algo va mal y entonces se debe buscar y comprender qué es.
Ahora imagina escuchar una pieza musical. También en este caso la “forma” de la pieza es idéntica para todos, pero a algunos les gustara más y a otros menos y a otros no les gustara nada.

Si consideramos que la “forma” es solo una modalidad presente en el mundo material aquí viene en ayuda la conciencia. Ella nos guía hacia el placer o al desagrado. Y tal vez podríamos intentar corregir nuestro “sentir”, pero: ¿Por qué hacerlo? siempre es posible elegir aquello que nos ofrece el mejor estado.